¡Bienvenidos al tercer número de la Revista Globalización, Competitividad y Gobernabilidad de la Región Iberoamericana!
Desde el último número, se han producido acontecimientos que han vuelto a poner de manifiesto la creciente interconexión entre las distintas regiones geográficas del mundo.
Hemos observado con preocupación el aumento del costo de los alimentos, motivado por muchos factores: el mayor precio de la energía y los fertilizantes, el incremento de la demanda de biocombustibles, la brecha entre oferta y demanda, la caída de la productividad. De acuerdo con cifras del Banco Inter-Americano de Desarrollo, el crecimiento de la demanda de energía en América Latina y el Caribe podría alcanzar al 76% hasta el año 2030. Expertos sugieren que la inversión requerida para satisfacer esa demanda es de 1,600 millones de dólares. Por otra parte, la generación energética deberá aumentar en un 145%. Así, en México, por ejemplo, la demanda de electricidad crecerá a un ritmo anual aproximado de 6% hasta el 2013, requiriendo una inversión de 5.500 millones de dólares al año para ampliar la capacidad de generación de electricidad.
En cuanto a los 16 países de la región importadores netos de petróleo, el incremento de precios de los hidrocarburos representa un reto adicional: afecta no solamente las economías locales y los costos de producción, sino que debilita la competitividad. Paralelamente, los productores están experimentando una reducción en la productividad en sus depósitos de hidrocarburos, corriendo así el riesgo de convertirse en consumidores. Por otro lado, la desaceleración de la economía norteamericana ha tenido serias repercusiones no solamente en América Latina, especialmente en lo que atañe a sus exportaciones, sino en todo el mundo. En este sentido, no hay que olvidar que la balanza comercial de los Estados Unidos es deficitaria, pues sigue siendo el principal importador a nivel mundial.
En otro orden de ideas, la contienda electoral norteamericana presenta una oportunidad única para especular sobre posibles cambios en la política hacia la región. En efecto, la relación entre Estados Unidos y Latinoamérica ha sido mencionada en varias oportunidades en los discursos de los candidatos y el tema es objeto de consideración por parte de sus equipos y asesores en política exterior. En el marco de una relación entre el próximo gobierno y la región, aún quedan por definir ciertos temas importantes, entre otros: algunos Tratados de Libre Comercio, el reclamo de un asiento fijo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para los países latinoamericanos, y el rumbo que tomará la reforma migratoria.
En este escenario mundial, aparece el tercer número de nuestra revista. Éste cuenta con ocho artículos muy diversos. En el de Esteban García Canal, Mauro Guillén, Pablo Sánchez Lorda y Ana Valdés Llanesa, se analiza rigurosamente la evolución de la expansión internacional de las empresas españolas hacia América Latina. El examen se fundamenta en una base sistemática de datos –impulsada por el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX)- que cuenta con información desagregada a nivel de empresa y un amplio alcance temporal (1986-2007). Se examinan las pautas temporales, sectoriales, geográficas, según el tipo y el objetivo de la operación, y en función de la participación de socios o colaboradores. El estudio pone de manifiesto que esta región no ha dejado de ser atractiva para las empresas españolas. Además, los autores demuestran que no solamente han ido a Latinoamérica las grandes empresas que compiten en sectores regulados, antes bien el colectivo de empresas con actividades en esa área es más heterogéneo de lo que parece.
En el segundo artículo, Martin Mullins, Finbarr Murphy y John F. Garvey evalúan la relación entre el Estado en las economías emergentes (caso particular de Brasil) y los mercados financieros. Sostienen que el acceso a un mercado financiero más dinámico reduce el riesgo político de país, pues minimiza la probabilidad de crisis en ese sector. En América Latina, los sistemas financieros sufren de un alto grado de vulnerabilidad. La deuda se considera un elemento político donde la porosidad entre la política y los mercados deudores preocupa a los inversores. Los autores argumentan que el uso de los instrumentos financieros juega un rol importante en la reducción de la volatilidad de los mercados. Particularmente, aluden al denominado Credit Default Swap, destinado a limitar el riesgo de crédito del inversor. Los resultados se validan observando la volatilidad y el rendimiento de los bonos del Gobierno Brasilero entre 1997 y 2008.
En su artículo, Martin Lardone estudia el papel del Banco Mundial en la reforma estatal tanto en Argentina como en Chile. A los efectos de este artículo, la intervención de esa institución comprende préstamos destinados a reformas de la administración pública y estrategias de país formuladas a partir de los años 90. Un argumento central de este trabajo es que la “apropiación” de las reformas no solamente depende de la voluntad de las autoridades gubernamentales de tomar algunas decisiones de política pública. También intervienen otras variables, a saber: la situación fiscal y financiera del Estado, la estructura del Estado en sentido burocrático y las relaciones entre el aparato del Estado y otros actores. Finalmente, el éxito de la asistencia del Banco Mundial a los países se articula en torno a la implementación de las reformas institucionales y la sostenibilidad de las mismas a largo plazo.
En cuanto a José de la Torre, examina la evolución, características y retos del sistema de gobierno corporativo en América Latina. Sostiene que la globalización y los procesos de liberalización y privatización de las economías latinoamericanas en los 90, impactaron el escenario en el que se desenvolvían las empresas de la región. Así, habiendo iniciado sus actividades de forma aislada vis-à-vis de las firmas establecidas en países vecinos, aquéllas se vieron obligadas a acomodarse a las políticas de integración de mercados regionales y globales. A tal fin, emprendieron procesos de transformación determinantes para su futuro en lo relativo a la propiedad, a la gobernabilidad corporativa y a las estructuras organizacionales. Este estudio, compara estos procesos evolutivos en empresas multinacionales y en multilatinas. Concluye que las multilatinas deben incrementar su inversión en desarrollo gerencial para mantener su competitividad y responder con éxito a los retos de la globalización.
En “Silent Revolution: An Early Export from Pinochet’s Chile”, Felipe Moreno describe el “milagro económico chileno”, basado en las reformas implementadas por los “Chicago Boys”, y su exportación a otros países. Tras su llegada al poder, Pinochet puso en práctica un movimiento de reforma económica -que luego se conocería como "neoliberalismo"- cimentado en la apertura de la economía, la privatización de empresas estatales y un menor control gubernamental sobre la actividad privada. Hay quienes afirman que el nacimiento de una sociedad libre regida por el mercado requiere de un régimen autoritario. No obstante han sido tanto la implantación del modelo de mercado libre y como el regreso a la democracia los elementos que han hecho de Chile un modelo de balance a nivel mundial. En efecto, ese país, sometido a los vaivenes de las crisis internacionales, ha sido capaz de seguir creciendo incluso en épocas difíciles.
En su artículo, Manuel Suarez-Barraza y Juan Ramis-Pujol presentan la segunda parte[1] de una investigación cualitativa que busca contestar la siguiente pregunta: ¿Cómo se consigue la sostenibilidad de la Mejora Continua de Procesos (MCP) en las Administraciones Públicas? En esta oportunidad, los autores responden a otras interrogantes: ¿Qué caminos de sostenibilidad se detectan?, y ¿Qué potenciadores e inhibidores influyen en la evolución de los diferentes caminos de sostenibilidad? El artículo alude al estudio de 4 ayuntamientos españoles, los cuales –al igual que el resto de administraciones públicas- no solo enfrentan el reto de iniciar procesos de modernización, sino que además, deben sostener esas reformas en el tiempo para que repercutan positivamente en su gestión cotidiana.
Por su parte, Roberto Fernández Gago estudia el tema de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Evalúa la relación entre la Estrategia Corporativa y aquélla. Específicamente, demuestra en qué medida la RSE constituye un elemento integrante de la estrategia empresarial, tanto a nivel corporativo como de negocio. El autor concluye que la visión estratégica de la RSE se apoya en la idea de que un comportamiento socialmente responsable conlleva, sin duda alguna, sacrificios a corto plazo; pero también origina ganancias en el largo plazo. Con base en datos relativos a la conciencia social de los ciudadanos españoles y a empresas que operan en España, demuestra los beneficios incorporar la RSE en la estrategia corporativa.
Finalmente, Rebeca Vidal cuestiona la naturaleza de la iniciativa empresarial en América Latina. Tras revisar la relación entre indicadores de la iniciativa empresarial (derivados del Global Entrepreneurship Monitor) y del entorno institucional para hacer negocios (derivados del World Econonomic Forum), establece tendencias sobre el potencial incremento de los niveles de competitividad en la región latinoamericana. Así mismo, analiza los principales retos que enfrentan estos países para lograr mayores niveles de competitividad en sus matrices empresariales.